A principios de octubre de 2025, un grupo de traductores e intérpretes oficiales se pusieron tras las huellas de la Apostilla de la Haya, la que es parte de su trabajo diario.

Visitas destacadas: Corte Internacional de Justicia y Corte Penal Internacional
Durante una ponencia introductiva general sobre su edificio, la Corte Penal Internacional, interesante no solo por motivos profesionales, nos concedió echar una mirada a la mayor sala de audiencia, pero lamentablemente no pudimos asistir a ningún enjuiciamiento de una de las Salas de Magistrados, porque los juicios no se reanudarían hasta después de nuestra partida. En una segunda ponencia, una empleada de la División de Jurisdicción, que asiste a los magistrados, nos informó detalladamente sobre los requisitos de la iniciación de investigaciones preliminares así como sobre la fase de investigación, la fase del juicio, las sentencias y el trato de los detenidos por sospechosos y de los condenados. Además, contestó con mucha paciencia a las muchas preguntas de los atentos asistentes.

En cuanto a la Corte Internacional de Justicia, el grupo tuvo que limitarse a una –extensa e interesante, eso sí– visita del Centro de Visitantes. Unos pocos, que habíamos llegado anticipadamente, conseguimos tomar parte de un recorrido guiado por el impresionante interior del Palacio de la Paz. El Palacio fue inaugurado en 2013, después de que en 1899, el zar Nicolás I. de Rusia, ante la situación mundial de aquellos tiempos, convocara la primera conferencia internacional de paz, y de que Andrew Carnegie, nacido en Escocia y fiel a su lema vital «El hombre que muere rico, muere deshonrado», se encargara de su financiación.

Lamentablemente, esta iniciativa no evitó ni la Primera ni la Segunda Guerra Mundial, pero sí persiste hasta la actualidad la idea de solucionar conflictos mediante arbitraje y juicios en base a contratos.

Programa marco
El denso programa se completó, entre otras cosas, con una mirada más allá de Alemania gracias a una reunión con el muy comprometido Presidente de la Asociación Neerlandesa de Traductores e Intérpretes Oficiales, un paseo guiado a pie, el recorrido de rigor en barcaza por los canales de La Haya y la visita a la histórica cárcel Gevangenpoort, en fuerte contraste con los centros penitenciarios actuales. Asimismo, emprendimos una excursión de un día a Delft, la ciudad natal de Hugo Grocio, quien sentó las bases del Derecho Internacional moderno.

En resumen, un viaje de estudios altamente ilustrativo gracias al compromiso del Grupo Regional de Wurtzburgo de la Asociación de los Traductores e Intérpretes alemanes (BDÜ).